miércoles, 24 de junio de 2015

El Ángel de la historia

Para que el pasado siga vivo (para que no se congele en la simple conmemoración) la memoria colectiva debe reinventarlo a cada instante; para que el futuro no aparezca como una mera proyección hacia delante de las tendencias del pasado, hay que presentir su novedad radical a través de los armónicos utópicos codificados en la constelación presente. Sin embargo, el presente que nos ocupa (este "presente del conocimiento" del que habla Walter Benjamin) no tiene nada de efímero;no designa el pasado fugitivo del pasado al futuro. Tampoco se trata de la reunión sincrónica (de la re-presentación) de las tres dimensiones del tiempo. Todo lo contrario: esta actualidad, principio para Scholem de "juicio y destrucción", socava desde el interior la coherencia del tiempo histórico, que hace que salga de sus casillas, lo pulveriza en innumerables instantes mesiánicos. Esta forma de actualidad "la única verdadera", es la que encarna el Ángel de la Historia.
Stéphane Mosès
El Ángel de la historia
Rosenzweig, Benjamin, Scholem


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